Turín, la joya del norte de Italia, no solo es conocida por su rica historia y arquitectura elegante, sino también por sus impresionantes vistas panorámicas.

La ciudad, rodeada por colinas y montañas, ofrece varios puntos estratégicos desde los cuales se puede disfrutar de espectaculares panorámicas. 

Entre los más destacados se encuentran el mirador de la iglesia de los capuchinos, el mirador de Superga y el mirador de la Mole Antonelliana.

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Mirador de la Iglesia de los Capuchinos: Un refugio sereno en las alturas

Ubicado en la colina de Turín, el mirador de la Iglesia de los Capuchinos ofrece una vista pintoresca de la ciudad. 

Donado por el duque Carlo Emanuele I a los frailes capuchinos a finales del siglo XVI, desde cuya terraza se tiene una maravillosa vista de la ciudad y de los Alpes. 

Para llegar a este oasis de serenidad, se puede tomar un tranquilo paseo desde el centro de Turín. La Iglesia de los Capuchinos, con su arquitectura barroca, agrega un toque de encanto a esta experiencia panorámica única.

Acceso desde el Centro de la Ciudad: Cruzando el río Po por el puente desde Piazza Vittorio Veneto, unos 15 min caminando hacia la colina desde la Iglesia de la Gran Madre de Dios.

Mirador de Superga: Donde la Historia se une con la vista

A tan solo unos kilómetros del centro de la ciudad, se encuentra el mirador de Superga, coronando la colina del mismo nombre.
Este mirador es famoso por ofrecer vistas espectaculares de Turín y los Alpes. 

Se puede llegar a Superga a través de un pintoresco viaje en tranvía desde el centro.  La historia de este lugar se entrelaza con la realeza de Saboya; la basílica de Superga, construida en el siglo XVIII, conmemora la victoria del príncipe Víctor Amadeo II sobre las tropas francesas.

La espléndida obra de Juvarra, terminada en 1731, es sin duda uno de los edificios más apreciados de Turín. Además de merecer una visita por su belleza arquitectónica, desde lo alto de la colina donde se encuentra ofrece una espléndida vista de la capital piamontesa. Y, desde lo alto de la cúpula, la vista es aún más fascinante.

Acceso desde el Centro de la Ciudad: Existe un histórico tranvía que realiza este trayecto desde la estación de Sassi (Piazza Modena). Su recorrido es de 3km. También se puede llegar a pie pero hay que tener en cuenta que es una caminata considerable desde el centro de la ciudad.

 Mirador de la Mole Antonelliana: Un icono moderno con vistas históricas

La Mole Antonelliana, símbolo indiscutible de Turín, no solo es un hito arquitectónico, sino también un mirador impresionante. 

Elevándose sobre el horizonte, este edificio icónico alberga el Museo Nacional del Cine y ofrece una vista panorámica desde su cúspide. Para llegar allí, se puede optar por el ascensor panorámico. 

La Mole Antonelliana tiene sus raíces en el siglo XIX y ha pasado por diversas transformaciones antes de convertirse en el emblema moderno de la ciudad.

Acceso desde el Centro de la Ciudad: Acceder al ascensor panorámico desde la base de la Mole Antonelliana, ubicada cerca de la Piazza Vittorio Veneto.

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Descubrir Turín desde estas alturas proporciona una perspectiva única de la ciudad, fusionando la rica historia con la belleza natural que la rodea. 

Ya sea disfrutando de la serenidad en la Iglesia de los Capuchinos, explorando la historia en Superga o maravillándose con la modernidad en la Mole Antonelliana, cada mirador ofrece una experiencia única e inolvidable.